Un día en Europa Park

Europa Park es uno de los parques de atracciones más grandes de Europa y uno de los más visitados. Está en Rust, Alemania, y lo visitamos por primera vez durante nuestro viaje por la Selva Negra . Sin embargo, por aquél entonces, nuestra hija tenía 4 años y sus intereses eran otros.

Gracias a su localización, se llega muy fácilmente tanto de cualquier punto de la Selva Negra como desde la Alsacia, cosa que hicimos nosotros durante nuestro viaje este verano, que te contaré en breve. Como ya he comentado en otras ocasiones, en nuestros viajes siempre intentamos que haya un día “infantil”; normalmente suele ser un parque de atracciones o similar, como moneda de cambio o premio para nuestra hija. Bueno, esa es la excusa, porque reconozco que a la parte adulta de La Maleta Preparada le encanta los parques de atracciones.

Europa Park
Entrada Europa Park

 

 El parque está dividido en 17 áreas, 13 de las cuales llevan nombres de países europeos. Al igual que en otros parques temáticos, hay atracciones para toda la familia, para todos los gustos y para todos los niveles de osadía.

Además, hay varias atracciones de agua, cosa que agradecimos muchísimo dadas las altas temperaturas que nos tocó ese día: buscábamos mojarnos para aguantar fresquitos la siguiente cola porque, ¡oh, sí! tuvimos la feliz idea de ir un domingo, y había muchísima gente.

Europa Park cuenta con 16 montañas rusas si no me equivoco, todas de distinta intensidad y para un público variado. Sin embargo, para mi la joya de la corona del parque es el Silver Star. Aquí, siempre hay cola para subir, pero merece la pena. Tiene una subida inicial de 73 metros….y claro, todo lo que sube tiene que bajar, y lo hace en una caída casi vertical. El recorrido dura 3 minutos, coge una velocidad máxima de 130 km/h  y se llegan a soportar fuerzas de 4G….la descarga de adrenalina es brutal.

Silver Star
Silver Star

Y a la par del Silver Star está la Blue Fire Megacoaster. Si bien no es tan alta ni tan rápida (“sólo” alcanza los 100 kilómetros por hora), suple esto con un comienzo de infarto, el looping más alto de Europa y 2 “tirabuzones”…¡en ningún momento tuve el trasero pegado al asiento! ¡Alucinante! Entre esta y la anterior, salí más relajada de allí que de un día en el spa…y sin los dedos arrugados 😉

A pesar de nuestra insistencia, Claudia no subió con nosotros a estas 2 atracciones, aunque sí en el resto. De hecho,creo que ella incluso dudaba de que me fuera a subir yo; sin embargo, nos gustó mucho la forma que tienen de gestionar allí este tema: hacíamos los 3 juntos la cola y, una vez llegaba nuestro turno, ella cruzaba al otro lado y nos esperaba allí mismo.

Este método me pareció más fácil que en Disneyland París, porque creo recordar que allí se hace un switch, primero se sube un padre y luego el otro, pero esta forma (unido a que la niña ya podía quedarse sola) nos permitió disfrutar de las atracciones juntos, cosa que no habíamos podido hacer la vez anterior.

Europa Park cuenta con su propia mascota, un ratoncito gris que se llama Euromaus, al que podemos encontrar en algún punto del parque para hacernos la foto de rigor. Además, también hay espectáculos durante el día y empresas externas pueden realizar eventos dentro de las instalaciones del parque, accesibles a todos los visitantes.

Euromaus

Euromaus, la mascota del parque

En cuanto a restauración, hay variedad, desde restaurantes a puestitos
para comer mientras caminas. También hay hoteles asociados al parque
para hacer más cómoda nuestra estancia si esta es más de un día.

Europa Park
Europa Park

El día nos cundió, puesto que prácticamente nos montamos en todas las atracciones salvo las que eran muy infantiles. Además, tuvimos la suerte de poder repetir en algunas porque ese día el parque cerró en torno a las 9 de la noche.

Y si ya me has leído anteriormente, sabrás que me encanta Disneyland París  y creo que la sensación de “magia flotando en el ambiente” no la tienes en Europa Park ni de lejos. Eso sí, en cuestión de atracciones propiamente dichas no tiene nada que envidiarle. El resto, cabalgatas, espectáculos, personajes, etc… es otra cosa.

Silver Star
Hasta la próxima…

Mi consejo: para criticar hay que conocer, así que, si tienes la oportunidad y estás por la Selva Negra o por la Alsacia, no dejes de hacer una visita a este parque de atracciones porque, como mínimo, pasarás un día distinto.

Cuéntame, ¿a ti te gustan los parques de atracciones? Si viajas con niños, ¿que actividad sueles hacer para ellos?

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