Estambul III: nuestras impresiones y consejos

Me gustaría finalizar mis posts sobre Estambul, aparte de lo ya comentado en los posts anteriores (Estambul I y Estambul II) dejando algunos tips a tener en cuenta para futuros viajeros.
Mezquita de Soleimán

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Estambul I

Como comentaba en un post anterior, por 2º año consecutivo no he elegido el destino de las vacaciones familiares, pero eso no me eximió de organizarlo: ¡oh, qué sacrificio! (modo irónico on). Para este año, nos habíamos planteado ir a la Toscana, pero cuando empecé a mirar el tema del alojamiento, lo que yo buscaba salía demasiado caro para el presupuesto que nos habíamos marcado. Además, seguimos el consejo de mi hermano, que ya había ido años antes, y estaba seguro de que nos iba a gustar…¡hay que hacerle caso a los hermanos mayores!

Mezquita Azul

 

 

Nuestro viaje tenía que pasar, sí o sí, por la península, debido a nuestra condición de isleños. Y por una cuestión práctica, dada la cantidad de vuelos de conexión con Canarias (que tampoco son tantos) elegimos
Madrid como ciudad desde la que enlazar con Estambul. Nos alojamos en el Ibis Madrid Aeropuerto Barajas. Aunque nunca antes lo habíamos hecho así, contratamos a través de una agencia de viajes online un paquete de vuelo+hotel, previa comprobación de cuáles de los hoteles que nos ofrecían, tenían buena pinta, buenas críticas en webs tipo Tripadvisor o Booking y buena situación. Tras haber visto las fotos de mi compañero Tomás, en las que se le veía desayunando en la terraza del hotel con la Mezquita Azul al fondo, eso era algo que yo tenía claro: que cuando fuera a Estambul, el hotel en el que me alojara debía tener una terraza similar, con vistas. El hotel elegido fue el Armada Old City, a 5 minutos andando del Palacio Topkapi, la Mezquita Azul o Santa Sofía. Al final, esta opción nos salió igual que hacerlo por separado, pero con el inconveniente de que no te cuentan todo en la web: unos días después de haber hecho la compra del paquete por internet, me dio por llamar a Iberia para comprobar qué tarifa teníamos, y me llevé la sorpresa de que era la tarifa básica de Iberia, que no incluye ni maletas ni reserva de asientos. Afortunadamente, eso lo pude reservar por mi cuenta, pero me da mucha rabia que te puedas encontrar con sorpresas al llegar al aeropuerto. Subsanado esto, todo fue perfecto.

Volamos a Estambul con Iberia, todo correcto. Tuve la picardía de pedir menú infantil para mi hija (por si acaso, como ya había hecho en los vuelos con Emirates a Dubai y Japón) y sin problemas. El vuelo salió puntual y llegamos a Estambul en el horario previsto. ¡Ojo! para entrar en Turquía se necesita visado (junto con el pasaporte) y en muchos sitios aún se puede leer que hay que solicitarlo una vez llegas. No sé si eso sigue estando en práctica, pero también se puede hacer antes de viajar, a través de este link (no te libras de pagarlo, son unas 15 TL): https://www.evisa.gov.tr/es/

Al igual que habíamos hecho en otras ocasiones, contratamos un transporte desde el aeropuerto al hotel y viceversa. Haciendo números, nos salía practicamente lo mismo que un taxi pero más cómodo. Lo reservamos en www.estambul.es/traslados. Tuvimos que pagar 10€ por adelantado, y luego, fueron 20€ más por trayecto; es cierto que puedes llegar a algún acuerdo sobre el precio del trayecto con el taxista, pero, estuve leyendo y, al final, la cosa está en torno a los 20-25€ por trayecto. De esta manera, nos salía prácticamente lo mismo y nos ahorrábamos cualquier tipo de malentendido.

En cuestión de 20 minutos llegamos al hotel. El Armada Old City tiene una ambientación que a mi me recuerda un poco a los años 30, sin descuidar ningún detalle: desde la decoración de las paredes a las jaulas de los pájaritos. Nos tocó una habitación en la primera planta con vistas a….nos tocó una habitación en la primera planta. Es cierto que al hacer la reserva, no nos daba la opción de elegir tipos de habitaciones, pero luego descubrí que el hotel tiene habitaciones con vistas a la calle (la nuestra) o vistas al Bósforo o la Mezquita Azul; no obstante, no tengo ninguna queja respecto al hotel ni a sus “no vistas” desde la habitación, porque nuestro objetivo era (y es siempre que hacemos turismo) pasar poco tiempo en el hotel. Una vez soltamos las maletas y deshicimos el equipaje a la velocidad de la luz, lo primero que hicimos (y que recomiendo) fue subir a la terraza del hotel para admirar las vistas de ésta, del Bósforo por un lado y de los minaretes y parte de la cúpula de la Mezquita Azul por otro.

Y nos echamos a la calle, sin otro objetivo que empezar a familiarizarnos con el ambiente, mezclarnos con la gente, empezar a respirar sus aromas….¡y cambiar dinero! Ya sabíamos que en Estambul es recomendable hacer uso de las casas de cambio (Doviz) antes que de los bancos. Hay muchas por las calles, y no cobran comisiones, por lo que recomiendo que comparemos en varias antes de cambiar, porque puede haber diferencias entre ellas.

 

Mezquita Azul desde el hotel

Estambul nos recibe en Ramadán. Conforme avanza la tarde, la plaza de Sultanahmet y sus alrededores se van llenando de gente: parejas, familias, grupos de amigos,….van buscando su hueco, preferentemente en el cesped, para esperar el canto u oración que de paso al Iftar, la ruptura del ayuno. El cielo se ha puesto carmesí, se encienden los minaretes de las mezquitas, se empieza a oir la oración que anuncia el momento…y se produce un algo mágico…No es fácil explicar lo que se siente en ese momento desde el punto de vista de un visitante totalmente ajeno a estas prácticas…todo esto tiene algo mágico. Durante los minutos previos, las familias se ha colocado en torno a sus comidas y respetuosa y pacientemente han esperado a que se les “permita” empezar a comer. Todos comparten y el ambiente es de verdadera fiesta. En la zona del Hipódromo, hay colocadas mesas que recuerdan a los biergarten alemanes. Y cuando comienzan a comer, lo hacen de manera calmada, como si se tratara de una comida normal y no hubieran estado sin comer desde antes de amanecer.

Familias esperando para romper el ayuno

 

Familias esperando para romper el ayuno

Durante todo el Ramadán habrá en esta misma zona del hipódromo una especie de mercadillo que por sus casetas de madera y su iluminación recuerdan a cualquier mercadillo navideño europeo. Cada noche, de camino al hotel nos encontramos con un ambiente festivo por todas las calles.

 

Mezquita Azul durante el RamadánMercadillo durante el Ramadán

 

Mercadillo durante el Ramadán

En breve, más. ¿Nos acompañas?

Si quieres seguir leyendo sobre nuestro viaje a Estambul:
Estambul II
Estambul III