Estambul II: lo que no hay que perderse.

A veces suelo organizarme los sitios a visitar por días, elaborando un cuadrante, pero esta vez, en lugar de eso, hice una lista de todos los sitios a los que queríamos ir, no sólo los típicos, sino también algunos otros menos habituales y algunas recomendaciones que me habían hecho (como ir a tomar algún dulce al Hafiz Mustafá de Sirkeci, por recomendación de Tomás)  e ir tachando todo lo que habíamos hecho. Parecerá muy rudimentario, pero me resultó divertido 🙂

No voy a detenerme en detalles específicos sobre cada uno de los sitios,  porque ya están suficientemente documentados por todos lados y muchísimo mejor de lo que yo lo podré hacer. Tampoco lo haré en nuestro día a día, primero, porque seguro que se me quedan cosas atrás y, segundo, porque puede ser que a alguien no le interese y le resulte un poco aburrido. Yo tan sólo voy a dejar mis impresiones y algunos consejillos que
me parezcan interesantes, algunos detalles y ,sobre todo, respecto a las dudas que tenía antes de ir y que ya resolví.

Lo que no hay que perderse

Esta es la lista de sitios que pretendíamos visitar (y que visitamos):

  • Santa Sofía. Maravillosa, impactante. Poco puedo decir que no
    se haya dicho ya, ni que no podamos leer en cualquier blog o sitios de
    información turística. Ni aquí ni en otras muchas cosas podré ser
    original. Lo único, que nos dio penita que hubiera más andamios de los que nosotros pensábamos (por lo que habíamos visto en fotos). Aún así, espectacular.

    Interior de Santa Sofía, Estambul.
    Interior de Santa Sofía
  • Mezquita Azul. Después de la cola para entrar (por otra puerta, si no vas a entrar a rezar, cual ganado con el resto de turistas), descálzate, cúbrete la cabeza, ponte el pareo si llevas pantalón corto, entras y…¡ohh!….esa fue mi reacción. Me sorprendió y me gustó muchísimo. Tanto esta como el resto de mezquitas que visitamos, me encantaron, tienen algo que yo, aún,  no he logrado describir. No en todas hay las colas que suele haber en la Mezquita Azul, y como ya llevas aprendido el “procedimiento” para entrar, es todo más llevadero y rápido.
    Interior de la Mezquita Azul
    Detalle del interior de la Mezquita Azul
  • Basílica Cisterna. ¿Quién me iba a decir a mí el verano pasado, cuando leí Inferno de Dan Brown en Fuerteventura… que, al año siguiente, acabaría visitando también la Basílica Cisterna? ¡Qué cosas! Si bien no deja de ser un depósito de agua (perdón por la “brusquedad”), tanto por lo que significó  como por su estructura fue una visita que nos gustó mucho. Ese paseo entre sus 336 columnas, 12 filas de 28 columnas cada una, casi en penumbras, alguna que otra gota que destila, la búsqueda de los pilares con la cara de Medusa….es una visita un tanto “mágica”.
    Basílica Cisterna, Estambul
    Basílica Cisterna
    MedusaMedusa
  • Palacio Topkapi. Espectacular, aunque tuvimos la mala suerte de
    que algunas zonas del palacio y del harén estaban en restauración.
    Geniales las vistas del Bósforo y del Cuerno de Oro desde una de sus
    terrazas. Aún con algunas zonas cerradas, la visita completa está en
    torno a las 3 horas.
    Consejo: al salir del palacio, cuando atravesamos los jardines, en lugar de salir por la puerta principal, tomar la salida de la derecha, como si fuéramos al Museo Arqueológico (de hecho, en la bajada nos iremos encontrando con piezas del museo). Esta bajada lleva directamente al parque Gülhane, que está dentro del recinto de Topkapi y es uno de los parques públicos más antiguos y más grandes de Estambul. Merece la pena el paseíto.
    Cartel Parque Gülhane
  • Puente Gálata. Lo cruzamos de todas las formas posibles: andando, en autobús (o guagua como decimos los canarios), en tranvía, con sol y con lluvia, por arriba y por abajo… Además, CArlos lo cruzó también corriendo un par de veces.

Es uno de los puntos “neurálgicos” de Estambul, y merece la pena ir a distintas horas. Además, es un poco el punto de unión entre la zona antigua y más turística con el resto (teniendo en cuenta las dimensiones de Estambul, claro). Desde temprano, los pescadores se van colocando para iniciar su faena. En torno a él se desarrolla muchísima actividad: gente que va y viene, vendedores ambulantes,…Por aquí puedes comer el típico bocadillo de pescado (hay unos barcos donde los hacen)  por unas 6TL; nos habían dicho y habíamos leído que los restaurantes que están debajo del puente son un poco “engaña turistas” y por eso decidimos la opción del bocata, bien rico, por cierto.

Muchas veces hicimos el “paseo” desde Sultanahmet hasta él, y es bastante llevadero. Pero si vas en tranvía, la parada es la de Eminönü (antes de cruzar el puente) o la de Karakoy, después de cruzar y a la altura de la torre Gálata.

Bocata de pescado en Eminönü
  • Bazar de las especias. No tiene pérdida. Llegas a él desde Eminönü, y, dejando el mar a tu espalda, y la Mezquita Nueva a la izquierda, lo tienes enfrente. No tiene nada que ver con el Gran Bazar, es mucho más pequeño y relativamente tranquilo. No recomiendo comprar nada aquí: nosotros
    íbamos con la idea de comprar especias y empezamos a mirar precios, y
    comparamos con otros lugares fuera y las diferencias eran abismales. Eso
    sí, hay que ir a visitarlo, por lo colorido y llamativo.

Tiene 4 entradas/salidas, pues si tomamos la salida que está justo enfrente de la puerta por la que hemos entrado o por la que está a la derecha, y
empezamos a callejear, nos encontramos con todo un mundo de tienditas,
puestos, muchos organizados casi por “gremios”: de repente, empiezas a
ver sólo tiendas de ropa de casa, luego, tiendas de artículos para la
cocina, luego, ropa de niño o material de papelería…..nos perdimos
voluntariamente entre ellas y la verdad es que fue muy divertido.

Y sin quererlo ni pensarlo, saliendo de un callejón, subiendo una cuesta,
bajando otra,….nos metimos en un recinto que resultó ser el Gran
Bazar.

Consejo para comprar especias: por fuera del bazar de las especias encontramos una tienda con pinta de estar dirigida más bien a los locales que a los turistas. La calles es Kalçin Sk, dejando el mar a nuestra espalda, a la derecha del bazar de las especias. En la misma calle, hay una tienda de juguetes (el logo me recordaba un poco a Toys’rUS, creo que la tienda se llama “Toys Toys” o algo así); esta tienda está un poco más adelante. Hay varias tienditas y lugares para comer, y esta tienda o puesto en cuestión hace esquina. Los precios eran la mitad que dentro del bazar de las especias.

Puesto en el Bazar de las Especias
  • Gran Bazar. Es un mundo aparte, la verdad. Es enorme, colorido, llamativo…por momentos, te transporta a otras épocas y lugares. Los dueños y empleados de los puestos enseguida “calan” la nacionalidad de los turistas: delante de mi debía ir un chico italiano porque enseguida le dijeron “Giovanni,…” y según pasamos nosotros nos llamaron “Antonio, Carmen, entrad…”

La verdad es que pasas un rato entretenido, viendo tiendas e intentado buscar la salida.Tampoco recomiendo comprar nada aquí, sino en las tiendas de los alrededores: las diferencias de precio pueden ser considerables.

Entrada Gran Bazar
  • Taksim-Istiklal-Tren nostálgico. Lo hicimos como marcan los cánones: subimos en metro (Tunnel) y allí cogimos en tranvía nostálgico hasta la plaza Taksim, para luego bajar caminando por Istiklal. En este trayecto, a parte de la cantidad de tiendas que nos encontramos hay una  desviación que merecen la pena: una de ellas es la de La Rue Francais (Cezayir Sokagie),
    que está bajando Istiklal a la izquierda, y callejeamos un poco hasta
    encontrarla:  cogimosYeni Çarsi, después a la izquierda Hayriye y después a la derecha está la calle en cuestión. Muy pintoresca, rompe un poco con todo lo que habíamos visto de Estambul.
Cezayir Sokagie
  • Crucero por el Bósforo. Yo no tenía intención de comprar los cruceros que me iban ofreciendo por las calles. Nosotros fuimos a Eminönü y allí fuimos mirando. Al final, lo hicimos con la empresa Tuyrol, cuya oficina está
    pasada el puente, por donde están los barquitos que hacen los bocadillos
    de pescado (tranvía Eminönü).

El nuestro fue un crucero de 1 hora y media, sin paradas. Teníamos  la opción con la empresa Bogaz de hacer el mismo recorrido pero con una parada de 3 horas en Anadolu Kavagi pero al final nos decidimos por la opción corta. Hicimos bien: justo cuando nuestro barco empezaba a dar la vuelta, empezó a caer “la del pulpo”: o sea que las 3 horas en Anadolu Kavagi nos habría llovido.

Por lo menos, la versión “corta” del crucero (la  que nosotros hicimos) hay que hacerla, es un recorrido muy bonito. Y si se puede y se tiene tiempo, la versión “extendida”, es mucho mejor, porque te permite pasar unas horas en Anadolu Kavagi, comer buen marisco y visitar su castillo y su fortaleza.

Crucero por el Bósforo

 

Puente del Bósforo
  • Mezquita nueva, Mezquita de Fatih, pequeña Santa Sofía….no sabría decir cuál de ellas me gustó más. Sin duda, la más conocida es la Mezquita Azul, pero, para mi, la que se lleva la palma, es la Mezquita de Suleiman. Es preciosa, y con mucha magia. Además, no había demasiada gente visitándola cuando fuimos, y eso, tal vez, le dio más encanto. Cuando miras a Estambul desde su parte asiática, es, también la que más destaca. En mi opinión, visita obligada.
  • Torre Gálata. No teníamos pensado ir  en ese momento, pero, pasamos por allí y vimos poca gente en la cola, así que aprovechamos para subir. El ascensor te deja 1 piso por debajo del mirador (a la altura de la cafetería) y al “balconcito-mirador” se accede desde el restaurante. No nos pilló la puesta de sol, pero sí empezaba a caer la tarde, por lo que las vistas y la luz sobre la ciudad que pudimos disfrutar fueron maravillosas.

Hay que tener paciencia, porque en el mirador vamos en fila de uno, y todos queremos hacer fotos y disfrutar del paisaje. Hay una cafetería o
restaurante en la zona que también tiene vistas y es gratis (sólo pagas
lo que te tomes allí) y dicen que también está bien; la diferencia que
yo le veo con la torre es que ésta está más alta y puedes disfrutar la
vista en 360º. Merece mucho la pena, en mi humilde opinión.

Vista desde la torre Gálata

 

Foto panorámica desde la torre Gálata

Algunos “extras”

  • Mirador de Pierre Lotti. Se puede llegar a Eyup, donde está el mirador, de varias maneras pero nosotros fuimos allí en barco, recorriendo el Cuerno de Oro. No sé si habrá más barcos, pero el que nosotros cogimos salía de Eminonu, del otro lado del puente: después de la estación de autobuses, se llega a una especie de caseta de madera. Es la línea que cubre üsküdar-Karaköy-Eyüp, haciendo varias paradas hasta llegar a su destino. Al llegar a Eyüp, cruzamos y cogemos la primera calle a la derecha, atravesando un pequeño mercadillo y siguiendo las indicaciones hacia el teleférico, que es la forma más cómoda de llegar al mirador (también se puede acceder andando, atravesando el cementerio de Eyüp). Las vistas desde allí nos permiten disfrutar de una bonita perspectiva del Cuerno de Oro. Hay una cafetería donde puedes tomarte un café o un té mientras disfrutas de las vistas. Para bajar, más de lo mismo: teleférico o andando y para volver a Eminönu, el autobús 99A.
    Vista desde el mirador de Pierre Loti
  • Üsküdar.Yo creo que es imprescindible ver Estambul desde la parte asiática, para así disfrutar de su skyline. Y si, además, lo hacemos al atardecer, el espectáculo es completo. Podemos ir en barco desde Eminönü y, para llegar a las famosas alfombras (o cojines, más bien), es muy sencillo: una vez en el muelle, hay que caminar hacia la derecha, un paseo bastante entretenido cerca del mar, con multitud de pescadores haciendo su función. Caminamos hasta estar más o menos a la altura de la Mezquita azul, donde encontramos una especie de gradas de cemento que los dueños de los bares van llenando de cojines conforme se acerca la puesta de sol. Poco a poco, somos más los que vamos ocupando esos huecos, a la espera del ocaso. Ojo: hay que intentar hacer caso omiso y abstraerse de la cantidad de vendedores ambulantes que aprovechan la ocasión; no les hagas caso….¡y disfruta el momento, te lo recomiendo!
    "Gradas" con cojines en Üsküdar

    Torre de Leandro

    Para ir a la torre de Leandro (que se ve al fondo, detrás de nuestros pies), se puede coger un barquito desde un poco más allá de estas gradas.

    Atardecer sobre Estambul
  • Recomiendo ir a Kadakoy, que tiene una preciosa mezquita al borde del mar, y un mercadillo. Lugar idóneo para ver el puente del Bósforo desde cerquita y dar un agradable paseo.
  • Y aquí, nuestro “descubrimiento”, porque me sorprendió mucho esta calle debido al contraste con el resto de la ciudad. Se trata de  Soğukçeşme Sokağı, una pequeña calle peatonal del siglo XIX, que se “reabrió” con su apariencia actual en 1986. Son 12 casas, de las cuales, la mayoría funcionan como casas de huéspedes.
    Soğukçeşme Sokağı
    Soğukçeşme Sokağı

     

    Cartel Soğukçeşme Sokağı

Pues hasta aquí un pequeño resumen de lo que visitamos. Aquí encontrarás con mis impresiones generales y algunas cosas más ¿lo leerás?

 

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3 opiniones en “Estambul II: lo que no hay que perderse.”

  1. Qué decir!!! me encantó tu relato una vez más! Las fotos de Üsküdar, de La Rue Francais, la visita a la Mesquita. Muero de ganas de ir! No lo tengo planeado en mi ruta, pero si puedo echarme una ecapadita cuando esté en Europa este Sept, lo haré! Gracias por tus tips!

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