Hakone: una escapada desde Tokio

Hakone, situado a unos 100 kilómetros de Tokyo, en la confluencia de los ríos Sukumo y Hayakaway, es famoso por sus balnearios y sus aguas termales. Para nosotros, fue una forma de introducirnos en un Japón más tradicional o, mejor dicho, menos urbano.

Hakone

Vistas desde el lago Ashi

 

Aguas termales en Hakone
Aguas termales en Hakone

Salimos de Tokyo con destino a la estación de Odawara, que es lo que nos cubría la JRP. Una vez aquí, compramos el Hakone FreePass, (unos 3900 YPN por adulto y 1000 YPN la niña). Ya con el Hakone Free Pass fuimos en tren hasta Hakone-Yumoto, donde teníamos el hotel. Llegamos allí a media mañana y, tras hacer el check-in en el hotel, dedicamos el resto del día a hacer la visita de la zona. Volvimos a la estación de tren (a menos de 10 minutos andando desde el hotel) para ir hasta Gora, donde tomamos el Tozan cable Car hasta Souzan, un volcán cercano al Fuji, conocido también por su mina de azufre: el Gran Valle Ardiente.

Durante el trayecto en el teleférico, podemos disfrutar de las vistas de las fumarolas desde las alturas y vamos percibiendo ese…”olorcillo”…

Vistas desde el teleférico
Minas de azufre

Una vez llegas a lo alto del volcán, puedes ver las aguas sulfurosas hirviendo, lo cual me resulta algo inquietante…(¿alguno recuerda la película “Un pueblo llamado Dante’s Peak”?)

Temperatura media del agua

¡Qué mal huele aquí! Al menos, las vistas eran  impresionantes, si bien no es el mejor sitio para ver el Fuji ni nos acompañó el tiempo.

Uno de los reclamos turísticos de este lugar son los huevos negros: unos operarios meten cestas de huevos en estas aguas y ,debido al alto contenido en azufre en ellas, al cocerlos la cáscara de los huevos se queda negra, sin que afecte al aspecto del interior ni a su sabor. Muy curioso. Dicen la leyenda que por cada huevo de estos que te comas, aumentarás tu vida en 7 años…¡quién sabe!

Cociendo los huevos
Huevos negros preparados para distribuir

Venden las bolsitas a los turistas, para probar los huevos in-situ:

Huevos negrosHuevo negro, pelado y sin pelar
Turistas japoneses comiendo huevos negros

Después de visitar Souzan, bajamos hasta Tongendai, donde cogimos una especie de barco pirata que cruza el lago Ashi:

Barco pirata en el lago Ashi

Vistas desde el lago Ashi

El barco nos dejó en Moto-Hakone, zona que se puede visitar tranquilamente a pie; de allí,  cogimos un autobús hasta Hakone-Yumoto, para irnos al hotel.

Después de haber salido del trajín de Tokyo, llegar aquí fue como
llegar  a un remanso de paz: el paisaje, el rumor del agua…. si a eso
le sumanos que llevábamos 4 días a piñón en Tokyo y que ese día nos
levantamos alrededor de las 3 de la mañana  para ver la final de la
Eurocopa del 2012 (¡España, España!)….cuando llegamos al Senkei hotel
esa tarde, poco a poco, se nos comenzó a bajar la tensión.

¿Te ha gustado? Si quieres leer más sobre nuestro viaje a Japón, aquí tienes:

Recuerdos de un viaje a Japón (1ª parte)
Recuerdos de un viaje a Japón (2ª parte)

Recuerdos de un viaje a Japón (3ª parte)

 

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